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Washington - La secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton hizo un llamado para renovar el compromiso mundial con los derechos de la mujer que se propuso en la Conferencia Mundial sobre la Mujer celebrada en Pekín hace 15 años, y afirmó que el progreso de la mujer es el progreso de los derechos humanos.

Durante su intervención el 12 de marzo en la sede de Naciones Unidas en Nueva York, Clinton elogió los esfuerzos que se han hecho para mejorar la condición de mujeres y niñas en todo el mundo, y reconoció que se había logrado bastante progreso.

"Hace quince años, los delegados de 189 países se reunieron en Pekín en la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer. Fue un llamado a la acción, un llamado a la comunidad mundial para trabajar en favor de las leyes, reformas y cambios sociales necesarios para conseguir que las mujeres y las niñas de todas partes por fin tengan las oportunidades que se merecen para concretar el potencial que Dios les ha otorgado y para contribuir plenamente al progreso y a la prosperidad de sus sociedades".

No obstante, advirtió que el progreso logrado hasta la fecha no es el final, sino apenas el principio de la labor necesaria para lograr los sueños planteados en Pekín. Clinton habló en la conferencia de 1995, en calidad de primera dama, cuando su esposo Bill Clinton era presidente de Estados Unidos.

"Las mujeres son todavía la mayoría entre los pobres del mundo, sin educación, mala salud y mal alimentación", dijo

Mejorar la condición de la mujer, dijo Clinton a los delegados reunidos en Nueva York, es un imperativo político, económico y social. La paradoja que afrontan muchas mujeres es que son la mayoría de los agricultores del mundo, pero con frecuencia tienen prohibido ser dueñas de la tierra que labran.

"El presidente Obama y yo consideramos que la subyugación de la mujer es una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos", aseveró Clinton. "También es una amenaza a la seguridad común de todo el mundo, porque el sufrimiento y el rechazo de los derechos de la mujer van de la mano con la inestabilidad de los países", agregó.

En su discurso durante la 54.ª sesión de la Comisión de la Condición de la Mujer, Clinton recordó a los delegados que lograr la igualdad entre los sexos y la potenciación de la mujer es el tercero de los ocho objetivos de la Metas de Desarrollo del Milenio (los objetivos contra la pobreza que los líderes del mundo se han comprometido a alcanzar para el año 2015).

Las estrategias de desarrollo deben reflejar el papel que desempeña la mujer en la sociedad y los beneficios que aportan, declaró Clinton. Citó tres iniciativas importantes de la política exterior de Estados Unidos que ejemplifican el compromiso estadounidense:

. La Iniciativa mundial de la salud, que es un compromiso por 63.000 millones de dólares dirigido a mejorar la salud y fortalecer los sistemas de atención de la salud en todo el mundo.

. El programa de Estados Unidos para la seguridad mundial alimentaria, que es un compromiso por 3.500 millones de dólares cuyo propósito es reforzar las reservas alimenticias en el mundo, para que los agricultores puedan ganar lo suficiente para mantener a sus familias y para que los alimentos estén disponibles más ampliamente.

. La respuesta de Estados Unidos al desafío del cambio climático. En diciembre de 2009, Clinton anunció en Copenhague que Estados Unidos trabajaría con otros países para movilizar 100.000 millones de dólares al año, para 2020, para atender las necesidades climáticas en los países en vías de desarrollo.

BAN KI-MOON PROPUGNA ELIMINAR VIOLENCIA DE GÉNERO

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, instó antes a la comunidad internacional a que sumen fuerzas con urgencia para eliminar una de las modalidades de discriminación por motivo de sexo más brutales y arraigadas que existen: la violencia contra la mujer.

"Necesitamos unirnos y exigir la rendición de cuentas ante la violación de los derechos de las mujeres y las niñas", declaró. "Debemos escuchar y dar apoyo a las víctimas, y lo que es más importante, debemos resolver las raíces de la violencia y cambiar las pautas mentales que las perpetúan".

El abuso sexual durante el conflicto es apenas una de las numerosas maneras en las que se embrutece a las mujeres y las niñas y se les niegan sus derechos fundamentales, explicó. Ya sea la violencia doméstica, la trata sexual o los denominados crímenes de honor, la violencia contra las mujeres y las niñas es horrorosa y destroza por igual a personas y estados".

Desde la aprobación de la Plataforma de Pekín para la Acción de 1995, los tratados de internacionales y regionales sobre derechos humanos, así como las resoluciones de las Naciones Unidas han obligado a los países a eliminar la violencia contra la mujer. El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó en el año 2000 la resolución 1325 sobre la mujer, la paz y la seguridad, mientras que otros textos han determinado que la violencia sexual durante los conflictos pueden ser enjuiciados como crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad o actos de genocidio.

 

Texto: Merle David Kellerhals Jr.