Washington - La administración Obama recibe con agrado la adopción por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas de una enmienda apoyada por Estados Unidos que incluye a personas lesbianas, homosexuales, bisexuales y transgénero en su condena general sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias.

"Matar a personas debido a su orientación sexual no puede ser algo que valores religiosos diversos o perspectivas regionales variadas justifiquen con ningún razonamiento. Matar a personas porque son homosexuales no se puede defender culturalmente, es un acto criminal", dijo el secretario de Prensa de la Casa Blanca Robert Gibbs en una declaración realizada el 21 de diciembre.

Gibbs indicó que son importantes también las conversaciones que se llevan a cabo ahora en todo el mundo sobre inclusión, igualdad y discriminación.

"Proteger a los homosexuales y a las lesbianas de la discriminación del estado no es un derecho especial, es un derecho humano", declaró Gibbs. "El voto de hoy en las Naciones Unidas marca un momento importante en la lucha por los derechos civiles y humanos. Ha llegado el momento para que todos los países dupliquemos nuestros esfuerzos para terminar con la discriminación y la violencia contra las personas lesbianas, homosexuales, bisexuales y transgénero".

El borrador de la enmienda de las Naciones Unidas insta a los estados miembros a proteger el derecho a la vida de todos y hace un llamamiento a que se investiguen las muertes realizadas por motivos discriminatorios. La resolución incluía la orientación sexual entre su lista de justificaciones que con frecuencia se da para tales muertes, pero la referencia fue eliminada en una votación realizada el 16 de noviembre. El 21 de diciembre, la Asamblea General votó de manera unánime para restituir el lenguaje original de la medida.

La secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton mencionó que Estados Unidos agregó terminología para incluir la orientación sexual en la resolución de las Naciones Unidas para "enviar un mensaje inequívoco conjuntamente con nuestros muchos socios de la comunidad internacional: Nadie debe ser muerto por ser quien es".

Muchas personas que son lesbianas, homosexuales, bisexuales y transgénero continúan siendo blancos y siendo muertas por motivo de su orientación sexual, y "estos crímenes atroces deben ser condenados e investigados donde quiera que ocurran", indicó Clinton en una declaración realizada el 21 de diciembre.

"Esperamos con interés continuar trabajando con otros países en todo el mundo para proteger los derechos humanos de aquellos que enfrentan amenazas o discriminación debidas a su orientación sexual", agregó Clinton.

Rick Barton, representante de Estados Unidos ante el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, declaró el 21 de diciembre en Nueva York que al adoptar la enmienda, la Asamblea General de las Naciones Unidas "envió una clara señal... de que la justicia y los derechos humanos son de aplicación a todos los individuos sin importar su orientación sexual". El voto asegura que los principios consagrados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 "se pongan en práctica y... estén presentes en el siglo XXI".

Barton hizo eco a las palabras del secretario general de las Naciones Unidas Ban Ki-moon pronunciadas el 1 de diciembre en una declaración con motivo del Día Internacional de los Derechos Humanos, de que "la violencia se acabará sólo cuando confrontemos el prejuicio". Barton indicó que la delegación estadounidense está agradecida a los estados miembro de la ONU por escuchar las voces de los defensores de la sociedad civil y los derechos humanos de todo el mundo.

Redactor Stephen Kaufman
Fuente: america.gov