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Quiero expresar mi agradecimiento al Sr. Raymond Orta Martínez por su ayuda en el juicio que por despido improcedente tuve que emprender contra la empresa Lidl Supermercados, S.A.U, multinacional alemana dedicada a la distribución con presencia en toda Europa.

A pesar de haber estado trabajando en Lidl durante más de cinco años emprendieron una cacería de brujas acusándome de haber escrito cartas amenazantes, difamatorias y con información sobre los rangos salariales de la organización en España; para ello esgrimieron un estudio grafológico con el cual pretendían coaccionarme pidiéndome que delatara a mis "colaboradores", (compañeros de departamento), en la trama de las mencionadas cartas; no sé con cual oscuros intereses, pero al final hicieron una razzia en el departamento despidiendo con indemnizaciones a todas las personas, excepto a mi, y me indicaron que procederían a enjuiciarme penalmente.

Ante dichas coacciones vino a mi memoria una frase "con la verdad ni ofendo, ni temo" y decidí enfrentarme a la injusticia sin saber exactamente como; ellos disponían de un estudio grafológico certificado, el cual, indicaba que yo había escrito dichas cartas, decidí buscar ayuda en Internet y a través de la red contacté con el Sr. Raymond Orta.

A pesar de la distancia, ya que yo vivo en Barcelona, España, el Sr. Raymond mostró un interés inmediato en mi caso y tuvo el desprendimiento de asesorarme de una manera absolutamente desinteresada, respondiéndome al día siguiente de haber realizado yo el contacto a través de su página web; me pidió que le contara del caso, los informes periciales que se practicaron a mi caligrafía y a los dispositivos informáticos que yo utilizaba en mis labores diarias, elementos todos usados por Lidl para fundamentar su ejecución del despido y posterior demanda por hechos penales, hechos que, de haberse probado, me condenarían a perder la indemnización por mis más de 5 años de vida laboral en la empresa, así como a una pena de cárcel de 2 años y una indemnización para la empresa de 140.000€ por divulgación de información sensible.

Podrán imaginar ustedes los niveles de angustia que supone el tener semejante panorama en nuestras vidas.

El Sr. Raymond y su bufete, Grupo Orta Poleo, elaboraron los siguientes documentos con los cuales se han ido rebatiendo las acusaciones de Lidl:

Un informe informático para rebatir cada uno de los puntos de la demanda que presentó Lidl en los juicios civiles.

Toda la defensa sobre las pruebas caligráficas presentadas por Lidl en los juicios civiles.

Un estudio caligráfico para rebatir el de la policía española en el juicio penal.

Asesoría continuada del Sr. Raymond, y Miguel Munoz, para mi abogado en España, con respecto a la parte informática (técnica).

Debo decir que a día de hoy hemos ganado dos juicios por despido improcedente y dos apelaciones que ha realizado al Tribunal Superior la empresa Lidl. Ustedes se preguntarán el por qué de todo este esfuerzo por parte de Lidl, desproporcionado, según mi entender, realizando toda clase de subterfugios para no reconocer su equivocación y retrasar mi indemnización, pero les aseguro que no saben como se las gasta dicha empresa con los empleados que osen reclamar sus derechos y que se enfrenten a los dictámenes de su alta gerencia. Además, en la información aparecida en las cartas enviadas estaban datos que manejaba Gerencia Informática, departamento al cuál yo pertenecía, y al quedar en entredicho su solvencia, discreción y salvaguarda de la información sensible optaron por una estrategia de persecución en vez de reconocer su error y presentar la dimisión: Como suele suceder en los dirigentes incompetentes buscan una cabeza de turco para ocultar sus deficiencias, un desmán para tapar otro desmán. Atentamente

Nataniher Bravo Barcelona Espana