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Washington - Conforme el derecho estadounidense, muchos elementos, procesos, máquinas y composiciones químicas pueden patentarse. La gama abarca desde el proceso de fabricación del fármaco contra la artritis Celebrex, pasando por el Segway PT (un vehículo de dos ruedas en el que el individuo debe mantener el equilibrio), hasta el gen de la hormona para el crecimiento humano. Al otorgar a los inventores e innovadores los derechos exclusivos sobre sus creaciones por cierto tiempo, las patentes impulsan la innovación.

La economía estadounidense se deriva en gran medida de la innovación y por tanto las patentes son esenciales para la creación de empleo.

Sin embargo, muchas empresas innovadoras se han quejado durante años de que el sistema de patentes estadounidense se ha vuelto inadecuado e ineficaz y necesita de una reforma. En septiembre de 2011 los legisladores estadounidenses aprobaron la primera revisión importante de la ley de patentes en casi 60 años. Ambos promotores de la ley bipartidista conocida como Ley de Invenciones de Estados Unidos, el senador demócrata Patrick Leahy y el legislador republicano Lamar Smith, dijeron que elimina barreras a la innovación y ayuda a los inventores estadounidenses a mantener un margen de competitividad en la economía mundial.

"Esta reforma, tan necesaria, acelerará el proceso de las patentes para que los innovadores y empresarios puedan convertir una nueva invención en un negocio lo más rápido posible", dijo el presidente Obama, que aprobó la ley con su firma ese mismo mes.

EL SISTEMA DE PATENTES ESTÁ ATASCADO

La Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos, que otorga las patentes, reconoció que tiene en espera 700.000 solicitudes y que el tiempo promedio de espera de una decisión es de cerca de tres años. En 2010, la oficina emitió 244.358 patentes. El número de solicitudes de patente casi se ha triplicado en la última década, pero la oficina no ha avanzado al mismo ritmo.

Otro problema lo identificaron Michael Meurer y James Bessen, académicos en el área de la propiedad intelectual en la Universidad de Boston. En su libro Patent Failure: How Judges, Bureaucrats, and Lawyers Put Innovators at Risk (El fracaso de la patente: De cómo los jueces, burócratas y abogados colocan a los innovadores en situación de riesgo), publicado en 2009, concluyeron que el sistema de patentes no sabido trasmitir claramente quién es dueño de la idea y cuáles son los límites, lo que crea espacio para posibles reclamos y litigios que compiten entre ellos.

Una nueva generación de empresas conocidas como "tiburones de las patentes" han explotado estas debilidades, adquiriendo derechos de patente con la intención de exigir aranceles de licencias o litigar en lugar de comercializar las invenciones patentadas. Las empresas han creado problemas para las industrias innovadoras, especialmente en el campo de la alta tecnología, en el que la vaguedad de los límites de las patentes de los programas informáticos y de computación han permitido que los tribunales se pronuncien con interpretaciones excesivamente amplias.

Muchos expertos consideran que las recientes adquisiciones de empresas de alta tecnología con importantes carteras de patentes por parte de los gigantes de la industria, como Google Inc. y Microsoft Corporation, fueron movimientos defensivos contra posibles litigios. Antes de que Google adquiriese el fabricante de teléfonos móviles Motorola Mobility en septiembre, el director de asuntos jurídicos de Google, David Drummond, había dicho en un comentario de blog en agosto que las reclamaciones de patentes y aranceles de licencias sin restringir equivalían a un ataque contra el exitoso sistema operativo Android de su compañía. Motorola Mobility tiene 17.000 patentes. Maurer dijo a la revista jurídica Corporate Counsel que "el sistema de patentes está imponiendo mayores costos a los innovadores de lo que estos reciben en lo que se refiere a beneficios".

¿FUNCIONARÁ LA NUEVA LEY?

Se pretende que la nueva ley de patentes acelere el proceso de patentar, aumente la calidad de las patentes y reduzca los litigios. La ley incluye las siguientes provisiones principales:

. Otorga la patente a la primera persona que presente la solicitud de patente en la Oficina de Patentes ("primero en pedirla") en lugar de otorgarla a la primera persona a la que se le ocurriera la invención, como era el caso en el sistema antiguo. El enfoque del primero en pedirla coloca a Estados Unidos a la par con otros países importantes, lo que aumenta la posibilidad para los inventores estadounidenses de proteger su propiedad intelectual en el extranjero, según indicaron los funcionarios.

. Establece nuevos procedimientos para revisar patentes emitidas.

. Ofrece a los empresarios nuevas maneras de evitar los litigios en lo relativo a la validez de las patentes a costos significativamente más reducidos.

. Permite a las empresas incipientes consideración acelerada de sus solicitudes de patente, con la garantía de emitir una decisión en el plazo de un año.

. Otorga a la Oficina de Patentes autoridad para contratar a más examinadores, actualizar su sistema informático y abrir más oficinas en todo el país.

Muchas grandes empresas de distintos sectores y universidades importantes han recibido de buen grado la Ley de Invenciones de Estados Unidos. "Esta ley aclara y simplifica el proceso por el que muchas de las ideas más prometedoras que surgen en el mundo académico se trasladan al mercado", dijo Stephen Forrest, vicepresidente de investigación en la Universidad de Michigan, al periódico de Ohio News Herald.

Sin embargo, algunos inventores particulares y empresas incipientes han criticado el enfoque de la ley de otorgar la patente a la primera solicitud que se presente argumentando que ofrece una ventaja injusta para obtener patentes a las grandes empresas. Defienden que los derechos de patente con frecuencia superan los recursos de la mayoría de los inventores y pequeñas empresas, y que ello les puede llevar a la ruina, según dijo el inventor británico de la aspiradora sin bolsa James Dyson.

El senador Leahy dijo a la emisora de radio KCRW que el Congreso ha intentado llegar a un punto medio entre los intereses de las empresas grandes y las empresas pequeñas. Jonathan Baker, abogado especializado en patentes con la firma Skadden Arps, que participó en el mismo programa, dijo que las grandes compañías raramente presentan demandas de patentes contra inventores particulares. Comentó que la nueva ley anima a las patentes innovadoras al tiempo que reduce el riesgo del sistema de patentes de proteger aquellas que son cuestionables.