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Categoría: Humanos
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Carlos Ramirez Lopéz

Los dictadores nunca se la llevan bien con el derecho, la ley les estorba. Internamente solo se tranquilizan cuando son quienes las hacen y las aplican a su única voluntad. En el plano internacional donde no pueden dar esa solución, entran en conflicto con los organismos reguladores y simplemente se rebelan en abierto desacato a toda normativa.

En Venezuela puede verse claramente esta realidad.

El gobierno controló todos los mecanismos para la elaboración y aplicación de la ley usando para ello toda clase de subterfugios e incluso la fuerza. Con tales procederes ha cometido -y sigue haciéndolo- toda clase de atropellos a los derechos humanos, civiles y políticos de los ciudadanos. Estas violaciones a derechos civiles y políticos, así como la ineficacia de mecanismos internos para el reclamo ha producido una lluvia de denuncias ante el Sistema Interamericano de Justica.



El Estado venezolano ha sido reiteradamente recriminado por la Comisión Interamericana de Justicia, y en ocasiones condenado por la Corte cuyas decisiones son abiertamente desacatadas “por vulnerar la soberanía”.

El gobierno venezolano sigue así copiando todo cuanto hace la dictadura cubana que en 1962 y estando a punto de ser expulsada de la OEA por sus agresiones armadas contra Venezuela, se adelantó anunciando que se retiraba de la organización.

Alberto Fujimori, en ejercicio de su dictadura en Perú igualmente protestó contra el sistema interamericano contra el que mantuvo permanente pugilato que llegó a su climax cuando recibió la condena por los ataques que ejecutó contra una emisora de televisión que denunciaba abusos y corrupción de su gobierno y despojó de la nacionalidad del propietario para expulsarlo del país (Caso: Baruch Ivcher). También cuando destituyó a tres jueces del Tribunal Constitucional que votaron en un fallo contra su pretensión de reelegirse. En esta oportunidad un tribunal militar peruano sentenció que no acataría sentencia alguna de dicha Corte Interamericana que vulnerara la soberanía y la independencia de sus poderes.

Por cierto que ese fallo del tribunal militar de la dictadura fue la “jurisprudencia” en que se basó la Sala Constitucional de nuestro TSJ para desacatar la sentencia de la Corte Interamericana que ordenó el reenganche de los jueces Aptiz, Perkins y Ruggieri (sentencia 18/12/2008. Expediente 08-1572 con ponencia de Arcadio Delgado) sentencia que invocó los siguientes argumentos:

“En este caso, estima la Sala que la ejecución de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos del 5 de agosto de 2008, afectaría principios y valores esenciales del orden constitucional de la República Bolivariana de Venezuela y pudiera conllevar a un caos institucional en el marco del sistema de justicia, al pretender modificar la autonomía del Poder Judicial constitucionalmente previsto y el sistema disciplinario instaurado legislativamente, así como también pretende la reincorporación de los hoy ex jueces de la Corte Primera de lo Contencioso Administrativo por supuesta parcialidad de la Comisión de Funcionamiento y Reestructuración del Poder Judicial, cuando la misma ha actuado durante varios años en miles de casos, procurando la depuración del Poder Judicial en el marco de la actividad disciplinaria de los jueces. Igualmente, el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos pretende desconocer la firmeza de las decisiones de destitución que recayeron sobre los ex jueces de la Corte Primera de lo Contencioso Administrativo que se deriva de la falta de ejercicio de los recursos administrativos o judiciales, o de la declaratoria de improcedencia de los recursos ejercidos por parte de las autoridades administrativas y judiciales competentes.”
“En virtud de las consideraciones anteriores, esta Sala Constitucional declara inejecutable el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, de fecha 5 de agosto de 2008, en la que se ordenó la reincorporación en el cargo de los ex-magistrados de la Corte Primera de lo Contencioso Administrativo Ana María Ruggeri Cova, Perkins Rocha Contreras y Juan Carlos Apitz B.; con fundamento en los artículos 7, 23, 25, 138, 156.32, el Capítulo III del Título V de la Constitución de la República y la jurisprudencia parcialmente transcrita de las Salas Constitucional y Político Administrativa. Así se decide.”
“Igualmente, con base en el mismo principio y de conformidad con lo dispuesto en el artículo 78 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, se solicita al Ejecutivo Nacional proceda a denunciar esta Convención, ante la evidente usurpación de funciones en que ha incurrido la Corte Interamericana de los Derechos Humanos con el fallo objeto de la presente decisión; y el hecho de que tal actuación se fundamenta institucional y competencialmente en el aludido Tratado. Así se decide.”

Ya antes Mussolini y Hitler cargaron contra la Sociedad de Naciones antecesora de la ONU, y de la cual se retiraron por inmiscuirse en sus asuntos internos de Italia y Alemania, por cierto que el desacato de Mussolini fue con una burla sangrienta: se le había ordenado un cese al fuego en la matanza que ejecutaba en Etiopía tras invadirla, horror que no detuvo en ningún momento hasta que anunció que estaba acatando el fallo de cese al fuego porque ya no quedaba nadie contra quien disparar.

Por su parte Hitler se alzó contra la Sociedad de Naciones cuando se le pidió información sobre la campaña contra los judíos que estaba comenzando, entonces dijo que no aceptaba esa intromisión y se retiró tras lo cual invadió Austria, Checoeslovaquia…

Ahora Hugo Chávez amenaza con retirarse del sistema interamericano de justicia, y ya antes, en 2009 había amenazado con retirarse de la OEA cuando estaba por salir una reprimenda por el cierre de RCTV, en uno de sus exaltados discursos dijo que “Cuba se retiró de la OEA y no se ha muerto por eso”.

Siguiendo los pasos de sus iguales…

Fuente: http://www.twitlonger.com/show/h8vans